miércoles, 15 de septiembre de 2010

El municipio de Isla Mayor está situado en el cuadrante sur occidental de la provincia de Sevilla, en terrenos pertenecientes a las Marismas del Bajo Guadalquivir, ubicado en pleno centro de Isla Mayor del Guadalquivir, que se encuentra bordeada por el río Guadalquivir y el parque Nacional de Doñana.


Los terrenos sobre los que se asienta el termino municipal de ésta localidad se formaron a partir de un gran estuario, se creó con el último ascenso del nivel del mar (hacia 4.500 a.C. máximo interglaciar flandriense) produciéndose una gran bahía con ambiente marino en lo que hoy es el Bajo Guadalquivir.


Bajo su evoloción en las orillas del margen Este de esa gran bahía con ambiente marino aparecían terrenos ocupados por antiguos mantos eólicos aportados por el mar gracias al viento predominante en la zona SO-NE. Dicho estuario llegaba prácticamente hasta la zona donde actualmente se encuentra Villanueva del Río. Al tiempo que el mar se retiraba del lago superior (Lago Ligur) por el moderado descenso de las aguas y por la colmatación de la cubeta del mismo con sedimentos se formaba una intrincada red de canales y de marismas. A ello contribuía la aceleración del proceso erosivo-sedimentario al desaparecer muchos bosques en la cuenca alta del Guadalquivir debido a la intensa explotación forestal de los mismos desarrollada desde la civilización Tartésica, y continuada posteriormente por cartagineses y romanos.

Por otra parte también en el vaso del golfo (Golfo Tartésico) se depositaban sedimentos principalmente de origen continental para constituir poco a poco la base de las actuales Marismas del Guadalquivir, primero la colmatación avanzaba a un ritmo más rápido en Lago Ligur formando pequeñas islas que luego se fundían unas con otras para ir formando tierra firme, mientras que en la profunda bahía del Guadalquivir la colmatación avanzaba más lentamente, sobre todo por tratarse de una área más extensa y agitada por olas y mareas. No obstante se iba también rellenando de sedimentos traídos por las avenidas fluviales, por las mareas, las corrientes y las tormentas atlánticas, a lo que se ha sumado la arena arrastrada por el viento. Un lento pero continuo trabajo que configuraba los distintos ambientes que ahora conocemos en el bajo Guadalquivir.


Hace unos 3.000 años, el río Guadalquivir desembocaba a la altura de Coria del río. Esta desembocadura tendría una característica forma deltáica con una serie de islas.
Ya desde 4.500 a.C. el golfo marino (Golfo Tartésico) se iba cerrando por la formación de una flecha litoral arenosa, arenas gordas (prolongación del acantilado del Asperillo), que aceleraba la colmatación de la cubeta.

Al mismo tiempo en la costa opuesta, otra barrera arenosa litoral o contra flecha, se formaba a un ritmo más rápido la isla de la Algaida al Norte de Sanlúcar de Barrameda.

Así pues, la desembocadura deltáica del Guadalquivir en el "estrecho de Coria" seguía haciendo retroceder al mar, mientras que más abajo las barras arenosas de Arenas Gordas y la Algaida seguían formándose. Este proceso continúa hasta que hace unos 2.000 años la desembocadura del Guadalquivir se encuentra desplazada hacia el Sur. En esta época a su salida empezó a generarse en ambos márgenes del Golfo Tartésico una serie de tierras bajas y anegadizas: "Las Marismas" (a un lado Doñana y las marismas de Lebrija al otro) fruto de las acciones eólicas, marinas y fluviales.



Es en estas marismas constituidas por terrenos fangosos y surcados por canales donde el rey Alfonso X concedió en 1253 Isla Mayor al Consejo de Sevilla y en 1272 a los habitantes de la Guardia (antiguamente Puebla del Rio). Posteriormente, los Reyes Catolicos arrendaron las tierras para ayudar a pagar los costes de la conquista del Reino de Granada. Una vez devuelto al Consejo de Sevilla, se concedió la mancomunidad de los pastos a los pueblos de los alrededores. En esta época los pastores que se instalan en esta zona de la marisma comenzaron a construir las primeras viviendas, también conocidas como hatos, cercas,... formando una población dispersa dentro de la Isla Mayor.

En la perifería del bajo Guadalquivir se cultiva el centeno y el trigo y se cría la oveja y la cabra. Se trata de comunidades de economía básicamente pastoril con el complemento cazador y pesquero. Ya se conoce la obtención de la sal por ebullición del agua en cacharros de cerámica por lo que la conservación en salmuera de ciertos alimentos mejoraba la alimentación de estos hombres. Se da la cultura megalítica que precisamente tenía un centro de población muym importante en Valencina de la Concepción, en los márgenes de la bahía se asentarían poblaciones más pequeñas dedicadas particularmente a la pesca. La mayor parte de los poblados se distribuian a las orillas del Lago Ligur (en algunos casos estas viviendas serían palafiticas, aunque no hay pruebas arqueológicas de ello de momento) en relación a una mayor seguridad respecto a las invasiones desde el mar. Algunos de estos poblados de cabañas con el tiempo tendrían la actividad de la metalurgia primero del cobre y posteriormente del bronce integrada como una más dentro de la economía principalmente autocrática de estas comunidades unidas por vínculos familiares.
Durante el siglo XIX las tierras de la Isla fueron objeto del interés especulador, con el pretexto de falsos proyectos agrícolas. Por otra parte, el Ayuntamiento de Sevilla pretende arrendarlos para superar su déficit, tras el descalabro de la guerra de la independencia.

Ya en siglo XX estas tierras se encuentran en un estado virgen, porque fracasaron o nunca se iniciarón los proyectos de transformación. Uno de estos proyectos iniciales, es el que intenta desarrollar el Marqués de Casa Riera, Don Felipe de Riera, gracias al rey Fernando VII, quien se hace dueño de la Isla Mayor, para posteriormente luchar por la propiedad ante los tribunales de justicia contra el Ayuntamiento de Sevilla, el cual se comprometió a convertir la zona en una explotación agrícola modelo, pero Don Felipe de Riera se marcho a París, desde donde aumento las rentas sobre el ganado que quisiera pastar en sus tierras y el abandono de los proyectos de desecación y puesta en cultivo de las mismas.

En 1.926, la Sociedad de las Islas del Guadalquivir, (de capital inglés y suizo) compraría la Isla Mayor del Guadalquivir al Marqués de Casa Riera. Esta sociedad, iniciaría el proceso de transformación agraría, poniendo en 1.929 las primeras parcelas de arroz en cultivo.

      

En esta época, comienzan a surgir los primeros nucleos de población, como el poblado de Alfonso XIII con el fin de recoger a los agricultores que llegaban buscando trabajo. Pero los gastos superaron rápidamente los beneficios, las lluvias destruyeron los muros levantados, se perdieron las cosechas, etc... lo que hace que la empresa inglesa abandonase el proyecto, que había sido apoyado por el rey Alfonso XIII, como proyecto de colonización.

Con la llegada de la República, se le cambia el nombre al poblado de Alfonso XIII por el de "Villa de Guadiamar". Convirtiendose durante la Guerra Civil en el único almacén de arroz de la zona nacional, ya que la zona valenciana se encontraba en poder de los republicanos.
En 1.937, llega a Isla Mayor, Don Rafael Beca Mteos, con el encargo del General Queipo de Llano de iniciar el cultivo del arroz en la marisma, esto tuvo como consecuencia la construcción en la marisma de nuevos poblados y el desarrollo de toda la infraestructura hídrica necesaria para llevar a cabo dicho cultivo.

En principio, el núcleo principal de población fue el poblado de Alfonso XIII, el cual estavo dotado de tiendas, escuela, medico, asistencia religiosa... para toda la población dispersa en el campo. Tras la Guerra Civil, se fomenta el cultivo del arroz en la Isla, atrayendo a nuevos pobladores. Hasta el año 1.944 no sería finalizada la iglesia, y en esta época se repone su anterior nombre, de Alfonso XIII.

Con la intención de colonizar la marisma, se construye al sur del poblado de Alfonso XIII (a 5 Kilómetros), una serie de instalaciones como un economato y una cantina, para dar servicios a los jornaleros que llegaban. Así nace El Puntal, la última avanzada colonizadora. En esta época Isla Mayor va creciendo como entidad local, para alcanzar en los cincuenta su máximo esplendor económico y social, de la zona.

      

En Mayo de 1.974, el Archiduque A.S. Habsburgo Lorena introdujo por primera vez en la marisma, 500 Kilos de cangrejos rojos de río procedentes de Monroe (Lousiana). El lugar fue elegido por contener "aguas privadas" de riego, que limitaban su recorrido y por tener un menor grado de salinidad. Pero en 1.975, los pescadores de la zona, los reparten por casi toda la toda la marisma. Siendo capturados al año siguiente 9.000 Kilos y en 1.978 la cantidad de 24.000 Kilos.

Es un municipio de reciente creación, pues se constituye como Entidad Local Menor dependiente del Municipio de Puebla del Río en el año 1.956. A partir de 1.985 se inicia el expediente de segregaciòn del Ayuntamiento de Puebla del Río, del que conseguiría su independencia municipal en 1994.











Parte de la historia de Isla Mayor está vinculada a la explotación de sus tierras para el cultivo del arroz, hecho que atrajo tanto a ingleses como valencianos. Las huellas de los primeros, los ingleses, ha quedado marcada en algunas construcciones, como son las Casitas de los Ingleses. Ellas nos dan una muestra de como vivian los primeros colonos que habitaron esta zona.


Su magnifico entorno natural, parte de él, protejido, convierten a Isla Mayor en un destino especialmente indicado para los amantes del medio ambiente y de deportes en plena naturaleza como la caza, la pesca, el senderismo o la hípica, entre otros.
Aparte de esta vida saludable en plena naturaleza Isla Mayor dispone de numerosos manjares típicos de la gastronomía del municipio, como son sus difirentes variedades de arroz, el cangrejo de río, los camarones y los albures.

      

Precisamente, las fiestas más populares de Isla Mayor están siempre vinculadas con su gastronomía: la Feria y Fiestas del Arroz y el cangrejo, que se celebran en distintas fechas del año, la Fiesta del arroz en febrero y la del cangrejo en septiembre












Los senderos que queremos dar a conocer con este proyecto, unas veces recorren parajes poco frecuentados y en ocasiones desconocidos por entornos naturales únicos, y otras veces discurren por caminos y veredas paralelas a las zonas de cultivo del arroz donde numerosas especies de la fauna característica de Doñana encuentran su lugar de cría, alimentación y refugio.